Las últimas Navidades mi hermana me regaló un Kindle. Me gusta llevarlo en el bolso los días que sé que voy a tener ratos muertos, para avanzar con mi reto, pero como buena maniática que soy quería que estuviese bien protegido contra posibles rayaduras o manchas. El caso es que hace unos días, poco tardona yo, le hice una funda con la máquina de coser y algunas telas reutilizadas: el forro y el lacito eran una camisa, el exterior era un pantalón y la tela mullidita que le puse en medio era una sudadera. Que no se diga que tener síndrome de Diógenes es malo ;) Ya sabéis que todavía no domino muy bien a Alfalfa, mi máquina de coser, pero la funda quedó mejor de lo que pensaba, con sus fallitos y todo. Mirad:
¡Me encanta que la tela a cuadros del interior asome por los bordes!
Ya veis que no me compliqué mucho la vida y le puse un poco de velcro a modo de cierre. La locura más grande que hice fue intentar darle forma circular a la solapa, que creo que es lo peor de la funda, pero nada trágico.
Teniendo en cuenta mi teoría de que el día que no vaya combinada implosionaré, y para no tentar a la suerte, aquí una idea para combinar esta funda, que a veces llevo en la mano:
Últimamente estoy obsesionada con las deportivas de lona. No paro de ver montones de modelos diferentes en cada escaparate por el que paso... ¡Los quiero todos!
El otro día me di cuenta de que me divierte recortar las fotografías rollo collage, pero no me acaba de convencer cómo quedan en los posts. ¿Qué decís?
Y lo más importante: ¿Os gusta la funda? ¿Cómo protegéis vosotros vuestro Kindle?
Un beso